Ahora qué?

16.15

– Bea, acaban de llamarme de Madrid.

– sí???

– sí, la prueba de junio ha salido positiva.

– entonces… No he matado a tu sangre?

– no Bea. Has generado anticuerpos. 

– te he rechazado?

– sí, pero no te preocupes. Podemos hacer el cruce de parejas, era lo que ibamos a hacer en un principio.

– tengo que pensarlo. Te dejo. Luego hablamos.

………

Bueno, pues oficialmente mi marido ya no es mi donante. Me he cargado toda vida de él en mi😭😭😭😭 y no se acaba el mundo, pero no puedo parar de llorar nerviosa. 

La alternativa que nos dan es el cruce de parejas. Como su nombre indica, él le dona a alguien y su pareja, a mi. Parejas que estàn igual que nosotros. Y el receptor, perdido como yo. Va a hacer un año que empezamos con las pruebas y ha sido un mazazo, muy duro.

Espero tener buenas noticias pronto. Ahora mismo, no puedo decir nada más.

Hasta pronto!

Alioli vegano

Hoy os traigo una salsita muy sencilla y rápida. 

No se tarda ni 5 minutos en hacerla, es el alioli.

Pero un alioli muy especial ya que no lleva sufrimiento animal. Y os puedo garantizar que està riquísima!!!

Los ingredientes son muy básicos:

  • 200ml de aceite de girasol
  • 100ml de leche de soja
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 chorrito de vinagre o limòn
  • 2 ajos
  • Perejil al gusto

Lo primero que he hecho es echar en un recipiente la leche y el aceite. Lo he batido en la velocidad mínima hasta que se ha mezclado sin problemas. He añadido la sal y los ajos. Y ya he batido a una velocidad más alta.

Cuando los ajos estaban bien batidos, he añadido el chorrin de vinagre y se ha espesado. Añadir vinagre según os guste, aunqur yo no os recomiendo que echeis mucha, por el sabor que os pueda dejar. 

Y para finalizar, añadir el perejil y remover.

Veis? No se tarda nada. 

Espero que os guste tanto como a nosotros, que ademàs hemos comido rissotto y hemos echado el alioli al arroz 🔝🔝🔝.

Carillas caseras y veganas

Hoy os traigo un plato muy rico y con un toque picante. Es un plato típico de mi ciudad, Talavera de la Reina, muy fàcil de adaptar a las personas vegetarianas/veganas. 

Es un plato, que al igual que las lentejas, no lo soportaba de pequeña. Pero con los años, supe apreciar su textura, sabor y ahora cada vez que las como los recuerdo de mi infancia me invaden.

Es un plato muy típico del invierno, pero oye….qué bien nos han sentado!!

También podéis acompañarlas con un poquito de arroz blanco aparte e ir cogiendo un poquito de cada y con choriveganos… Y os quedará un plato 10!!

  • Ingredientes: 
  1. 1 tazòn de carillas
  2. 2 hojas de laurel
  3. 1 cabeza de ajos
  4. 1 cebolla blanca grande
  5. 1 pimiento rojo
  6. 1 cuchara de ajo en polvo
  7. 1 cuchara de perejil 
  8. 1 cucharadita de pimentòn dulce
  9. 1 cucharadita de pimentòn picante
  10. 1 cucharadita de comino molido
  11. 1 cucharadita de sal
  12. 1 pastilla de caldo vegetal
  13. Agua
  14. Aceite
  15. 1 cuchara de harina (la que os guste)
  • Preparaciòn
  1. Lo primero de todo, es dejar las carillas en remojo desde la noche antes. Así conseguimos que estén hidratadas y más blanditas. Listas para la cocciòn.
  2. He añadido a una olla: las carillas, la cabeza de ajo (sin pelar. Si la pelas, se haràn puré y cuesta quitarlo. Si te gusta el ajo, adelante!!), el laurel y la pastilla de caldo vegetal. Cubrir con agua. Y a cocer. En mi olla son 20 minutos y quedan de lujo.
  3. Mientras se cuecen las carillas, ponemos aceite a calentar en una sartén. Y cuando esté caliente, añadimos la cebolla y el pimiento. Y pochamos.
  4. Una vez que la cebolla y el pimiento estén listos, añadimos el ajo, la sal, el perejil, el comino y el pimentòn dulce/salado y la harina al final, mientras vamos removiendo para que no se pegue en el fuego.
  5. Una vez que las carillas estén listas. Añadimos la mezcla anterior a las carillas y lo dejamos a fuego lento durante 30 minutos para que los sabores e ingredientes se mezclen.
  6. Servir y disfrutar!!!

Espero que os guste tanto como a mi y como veis no es nada complicado y el tiempo de elaboraciòn no es mucho ni necesita mucha elaboraciòn.

Hasta pronto!!!! Y recordad: si os ha gustado la receta LIKe y COMPARTiD 💋💋

El rincòn de Gru

Hace bastante tiempo tenía una curiosidad muy grande por el mundo del trapillo.

Lleva toda la vida tejiendo. Mi madre me enseñò desde pequeña a hacer punto y he vestido a todas mis muñecas, he hecho bufandas, bolsos, mantas… En fín.. Pero todo a nivel personal porque jamás he tenido valor para enseñarlo.

Siempre he sido la típica chica que tiene miedo de decir o enseñar por temor a las risas, a decir algo estúpido o hacer cosas que sòlo me gustaran a mi.

Y esto, hace mucho que cambiò.

Así que, no hace mucho, me fuí a un chino, compré trapillo, una aguja y me vi unos tutoriales de youtube. Con eso y lo que conozco de tejer, me he defendido bastante bien.

Mi abuela intentò enseñarme, pero jamás pasé de la cadeneta.

No me ha resultado difícil comenzar y estoy probando con otros diseños.

Sí, quiero que la gente las pueda comprar, pero también quiero colaborar con la protectora que me trajo a casa a Gru, y aunque con otro nombre, también a Trece.

Por eso, este nuevo proyecto lleva el nombre de mi gata: El rincòn de Gru.En honor a esa gatita princesa que lo ha pasado tan mal y que jamás pensé que me dejaría tocarla o que dormiría conmigo.

Una gatita que llegò a mi casa un 24 de mayo de 2015 y se plantò en un rincòn de mi cocina durante días. Le pusimos la comida arriba porque no comería de otra manera. Sòlo bajaba al arenero cuando no estábamos en casa y que era acosada por Trece.

Por eso, El rincòn de Gru nace. 

He comenzado con alfombras porque son algo que me encanta tener en casa. Y cuando reforme el cuarto de Jimena y Unai tengo pensada una enorme. Pero hay infinidad de productos que se pueden hacer y que iré mostrando.

El valor de las mismas irá en funciòn del diámetro que queráis y el modelo. Os prometo que van cargadas de cariño a raudales.

Espero que os quedéis y os guste.

Bizcocho de chocolate

Esta tarde, después de hacer todas las tareas de la casa y como estoy sola, mi gula ha entrado en acciòn y he ido a ver que tenía en la despensa para hacer algo dulce.

Sorprendentemente no me gusta el chocolate y he acabado haciendo un bizcochito de “pocholate”.

La receta no tiene ninguna complicaciòn y se puede hacer con ingredientes de todo tipo. Pero este es vegano.

He pre-calentado el horno a 240°, sí, soy un poco bestia cuando hago esto. Luego he dejado el bizcocho en la segunda altura inferior a 170° durante 40 minutos.

Ingredientes:

  1. 1 taza de leche de soja
  2. 1/2 taza de aceite de girasol 
  3. 1 1/2 taza se harina de arroz
  4. 1 taza de cacao en polvo
  5. 1/2 taza de sirope de agave
  6. 1 cuchara de sal
  7. 1 cuchara de levadura
  8. 1 cuchara de esencia de naranja
  9. Margarina (para el recipiente de bizcocho)

Preparaciòn:

Muy sencillo. Mezclar los ingredientes secos. Mezclar los ingredientes líquidos. Y mezclar ambos. Remover bien con unas varillas hasta que no queden grumitos y verter en un recipiente previamente untado de margarina y harina, para evitar que se pegue.

Luego le he añadido una cobertura de leche y cacao. Mezclando hasta que la textura era semi espesa. Y decorar al gusto.

Espero que os guste tanto como a mi.

Hasta la pròxima!!!

Trece

“Quiero un gato. Cuando tenga mi propia casa tendré un gato. Negro. Precioso. Aún no sé si macho o hembra. Mejor macho. Mejor hembra. Qué más dá? Quiero un gato negro.”

Siempre la misma cantinela en mi cabeza. Siempre. Desde que falleciò Blanqui (una gatita que me diò una hermana de mi madre), ese era mi deseo. Adoptar un gato.

Mi madre no me dejaba tener animales, sòlo los que mi hermano mayor metía en casa. Esos sí. Ninguno más. 

Supuestamente tenía alergía, pero nunca se me tratò ni medicò.

Así que yo tendría un gato y negro. Negro porque son mágicos. Y tanto!

Ylle llegò a mi vida. Y hablando sobre nuestra casa me dijo que era alérgico a los gatos. Pero no se medicaba. Así que siempre le pinchaba con que no era alérgico. Sí, sí lo era. Gato que se le acercaba, días estornudando, picores, nariz roja… Un show!

Y llegò el día que vi a un gato enano y flacucho con una mezcla de marrones y negros y con unos ojos saltones que me enamorò. Vi su foto en el perfil de una protectora de Talavera. 

“Lo amo! Lo quiero! Tengo que cuidar de él” era junio de 2014. 

Ese verano nos íbamos por primera vez de vacaciones en familia e Ylle que era consciente y con toda su mala leche (para hacerme de rabiar) me dijo: “si te lo guardan hasta que vengamos de vacaciones, lo adoptamos”

Escribí a Sara, la encargada de las adopciones y le dije que hasta el 18 de agosto no volvía de vacaciones y que si me lo cuidaban, sería mi gathijo. Y Sara me dijo que Síiiiii!!

Rellené el contrato de adopciòn super rápido y se lo dije a Ylle jajaja no se lo creía…. 

Pasamos unas vacaciones entretenidas y el 18 de agosto de 2014 a las 18.00 recogíamos a Trece en casa de Sara.

Ay dios mio qué bomboncito!!! Mi panterita❤️❤️❤️ super bueno, cariñoso, juguetòn, lo tenía todo.

Mi panterita!!! 

Y ahora es el gato de Ylle. Es su padre. Lo adora. Se adoran. Kratos lo recibiò como el bebé que era y dormían juntos.

La primera noche lo dejamos en el salòn, comenzò a llorar, subimos su camita a nuestra habitaciòn y volviò a llorar.

Ylle me mirò, y lo subiò a la cama. Desde esa noche, ha dormido con nosotros. Nos pide dormir. Si nos quedamos tarde viendo pelis nos llama para que subamos y siempre siempre siempre, descansa con Ylle.

Trece abriò el camino y la alergia disminuyò bastante. Ni picores ni estornudos, salvo en alguna ocasiòn.

Además cuando se hizo adulto, su pelaje marròn y negro paso a ser completamente negro.

Mi panterita❤️❤️❤️

   

    
    
    
 

Lasaña/canelones veganos

Buenos días chicos y chicas!

Hoy os traigo una receta muy sencilla aunque sí deciros, que necesitais un poquito de tiempo y paciencia.

Se trata de una lasaña/canelones veganos.

Ayer nos quedamos todos en casita y aprovechamos a estar los 8 juntos.

No habíamos hecho la compra, así que fué un plato de aprovechamiento. Sòlo os diré, tal y como comenté en IG, que Jimena se comiò un plato gigante contra todo pronòstico.

En la cocina intento usa colores para que los platos les resulten llamativos y de momento me funciona. Ya sabeis que los niños y la verdura suelen, y repito “suelen”, llevarse mal. Aunque si que os digo que Jimena me ha propuesto una combinaciòn que no sé yo: helado de vainilla con “tròcoli”… Ahí lo dejo jajajaja

Los ingredientes que he usado son super fáciles de conseguir en cualquier establecimiento, salvo la soja fina, que la tenéis (que yo conozca en mi ciudad) en Carrefour o herbolarios. Así que, si puedo, me acerco siempre a las tiendas pequeñas de mi ciudad, que bastante tenemos con la que les está cayendo a los pobres. 

El tiempo de preparaciòn la verdad es que no lo medí. Funciono mucho “a ojo”, pero estimo que unos 30 minutos de preparaciòn más el horno… Diría que una horita… Depende de la vida que os deis en el fuego 😁

Los ingredientes que he usado: 

 

  • Bechamel: 
  1. 5 cucharadas (las de comer de toda la vida) de harina. Yo use harina de avena integral.
  2. 3/4 de litro de leche de avena. Podéis usar la leche que queráis o adaptarla a vuestra dieta. Vegetal SIEMPRE. No queremos hacer daño a ningún animalito🙏🏻
  3. Una pizca de sal.
  4. Una cuchara de postre de nuez moscada.
  • Relleno:
  1. Un cuenco de soja fina.
  2. 1 pastilla vegetal.
  3. Una pizca de sal.
  4. 1 cebolla mediana.
  5. 1 zanahoria.
  6. 1 pimiento de freir (esos alargados).
  7. Un chorrito de vino blanco.
  8. Tomate frito al gusto.
  9. Y un paquete de placas de canelones. Los mios no necesitaban cocciòn.
  10. Agua.
  11. Aceite de oliva.
  12. Tomillo, romero y ajo, todo en polvo. Esto al gusto.
  13. Margarina 

En principio, la receta iba a ser de canelones, pero se me pegaron las placas y tuve que recurrir al Plan B.

Preparaciòn:

  1. Lo primero que hice fué poner a remojo en agua caliente las placas. Mínimo 10 minutos. No necesitaban cocciòn, así gano tiempo y las tengo más rato secándose.  
  2. La soja la dejé 15 minutos hidratándose y pasado el tiempo la escurrí bien.  
  3. Corté la verdura en trozos pequeñitos. Y el pimiento en aros. 
  4. Calentar aceite en la sartén e ir añadiendo en el siguiente orden según se iban pochando: cebolla, zanahoria, pimiento…         
  5. Una vez que estaba todo bien hecho, añadí la soja, las especies, la sal y añadí el vino. 
  6. Cuando se evaporò el alcohol, añadí el tomate frito. Y lo dejé 20 minutos al fuego más bajito.  
  • Mientras se hacía todo lo anterior, me lié con la bechamel:
  1. Puse a calentar en una sartén un chorrito de aceite y cuando estaba caliente añadí la harina. Hay que moverlo muy bien para que no se quede con pegotes. Hasta que se quede una especie de salsa espesa.
  2. Añadir la leche poco a poco y remover rápido. Se tiene que quedar una bechamel fina. Que levantes la varilla o cuchara y caiga lentamente, no en pegotes o que ni se quede pegada a la varilla. A mi me gusta así.
  3. Añadir la sal y la nuez moscada y no parar de remover  
  • Montamos la lasaña o canelones:
  1. Puse bechamel en la base
  2. Añadí placas
  3. Le puse el relleno
  4. Bechamel
  5. Relleno
  6. Placas
  7. Bechamel
  8. Margarina: 5 trocitos repartidos por la bandeja.
  • Lo puse en el horno 10 minutos a 210 por arriba y abajo y después subí la bandeja al nivel más alto, y lo dejé hasta que lo vi tostado.  

Y el resultado fué espectacular!  

 

Ya sabéis, si la hacéis, no olvideis etiquetarme o decírmelo, y sobre todo, espero que disfrutéis con este pedazo de plato.

Hasta la pròxima!!